Argul es uno de los pueblos con la arquitectura más singular del occidente asturiano. Situado sobre un roquedo natural en las montañas del concejo de Pesoz, este pequeño núcleo conserva un sorprendente entramado de casas de piedra conectadas entre sí mediante corredores elevados y túneles conocidos como veiriles.
La disposición del terreno condicionó la construcción de las viviendas, levantadas directamente sobre la roca y comunicadas a través de pasadizos interiores que permitían mover el ganado o pasar de una estancia a otra sin necesidad de salir al exterior.
Las caserías se organizaban alrededor de patios donde se situaban hórreos y palomares construidos con materiales tradicionales de la zona, como piedra, madera y barro. Entre las construcciones más conocidas destacan la Casa de Vilar, con un túnel de casi veinte metros de longitud, o la casa vinculada al escultor Juan Alonso Villabrille y Ron.
También sobresale la Capilla de San Antonio, levantada sobre el propio roquedo y adaptada al singular relieve del pueblo.
La arquitectura de Argul es una de las más singulares del Principado de Asturias, motivo por el que su Conjunto Histórico fue declarado Bien de Interés Cultural en 2004.
Pasear por Argul es descubrir un lugar donde el tiempo parece haberse detenido, entre casonas de piedra, corredores de madera y paisajes subterráneos que muestran una forma de vida única en el occidente asturiano.