
La quiastolita es un mineral único que presenta en su interior una característica Cruz natural, formada durante su proceso geológico hace millones de años.
Conocida popularmente como piedra de San Pedro o Sampedra, la quiastolita es uno de los elementos más singulares y representativos del patrimonio geológico de Tierras del Navia-Porcía. Su belleza natural y las tradiciones que la rodean la han convertido en uno de los recuerdos más emblemáticos del territorio.
HISTORIA, TRADICCIÓN Y PROTECCIÓN
A lo largo de los años, la quiastolita ha sido objeto de especial veneración. A su forma de cruz se le han atribuido propiedades protectoras y mágicas. Era común llevar una quiastolita como amuleto contra el mal de ojo, las enfermedades o las desgracias; también era buscada cuando se intentaba concebir un hijo, incluso se colocaban piedras de este tipo en las casas o establos como protección.
Dicen los habitantes de la zona que antiguamente los demonios subían por el Valle del Navia y asustaban con sus voces a los vecinos. Para asegurarse la protección de los santos, se construyeron ermitas e iglesias en las que todavía se aprecia en sus paredes las quiastolitas, y desde ese día, las voces desaparecieron…